
¿Por qué las luces infrarrojas de onda corta son la clave para tener un vestidor cálido? ¿Alguna vez has salido de la ducha y te has encontrado en un baño que parece un congelador? Es algo realmente horrible. La mayoría de las personas intentan solucionar este problema con calentadores convencionales, pero estos son prácticamente inútiles en baños de diseño abierto o en zonas donde hay corrientes de aire. ¿Por qué? Porque desperdician toda su energía intentando calentar el aire. Y en una habitación con corrientes de aire, ese aire caliente desaparece en cuanto entra en contacto con el viento. Por eso usamos luces infrarrojas de onda corta. En lugar de intentar calentar el aire, estas luces calientan directamente a la persona que está allí. Es como estar bajo los rayos del sol en una mañana fresca de octubre: sientes el calor en tu piel casi al instante.
La magia del “calor instantáneo” Algunos sistemas de calefacción tardan mucho tiempo en calentarse. Pero no estos. Las lámparas de infrarrojos de onda corta alcanzan su temperatura máxima en cuanto se encienden. Configuramos estas unidades para que funcionen a una longitud de onda específica (entre 0,76 y 1,4 micrómetros), de modo que el calor pueda penetrar en la piel. Cuando se instalan en un marco de pared, crean una “zona cálida” concentrada. No es necesario gastar dinero calentando cada centímetro cuadrado de la habitación; basta con calentar solo el área donde uno se encuentra y se viste.
Detalles sobre el hardware Para que esto funcione, utilizamos filamentos de tungsteno dentro de vidrio de cuarzo. Pero como los baños son, en realidad, salas de vapor, no podemos simplemente colocar una lámpara en la pared. El dispositivo debe tener una clasificación IP adecuada, de lo contrario, la humedad dañará rápidamente los terminales eléctricos. También hay que equilibrar la potencia con la altura del techo. Un elemento de alta potencia genera un haz de calor más intenso, lo cual es bueno, pero si la potencia es demasiado baja, puede causar quemaduras. Siempre recomendamos dejar al menos 2,1 metros de distancia entre la lámpara y las superficies cercanas.
Algunas cosas a tener en cuenta El problema es que estas unidades consumen mucha energía en cuanto se encienden. No puedes simplemente conectarlas a un enchufe normal de 10A y esperar lo mejor. Probablemente se apagará el interruptor justo en medio de tu rutina matutina. Necesitas cables especializados y un interruptor capaz de soportar esa carga. Además, ten cuidado de no exceder la potencia. Si colocas demasiada potencia en un espacio pequeño, deja de ser un lugar acogedor y se convierte en un horno. La clave es calcular la potencia según el área real de la habitación. Si lo haces bien, ya no tendrás que preocuparte por el frío después de ducharte.