
Cómo hacer que los calentadores de techo industriales duren más tiempo
Seamos honestos: los techos de los talleres son un verdadero problema para los elementos calefactores. Entre las nieblas de aceite, la humedad y todo ese polvo en el aire, el cristal de cuarzo se convierte prácticamente en un imán para la suciedad.
El verdadero problema comienza cuando esa suciedad llega al foco caliente. La suciedad se quema en él, lo que provoca grietas en el cristal o daña el filamento mucho antes de lo esperado. Es frustrante, y, francamente, es una pérdida de dinero.
Cómo evitar que entre la suciedad
Hemos invertido mucho tiempo en encontrar formas de evitar que la humedad y el aceite lleguen al núcleo calefactor.
Imagínense lo que ocurre cuando una gota de agua cae sobre una superficie muy caliente: se produce un choque térmico, lo que provoca su destrucción instantánea. Para evitar esto, utilizamos una carcasa sellada que impide que los líquidos lleguen a las partes eléctricas y al revestimiento de cuarzo.
En cuanto a la niebla, no se trata de algún tipo de spray mágico. Se trata simplemente de un diseño inteligente. Hemos modificado la forma de la carcasa para controlar el flujo de aire y el punto de rocío. De esta manera, se evita que la condensación se acumule en la lente, lo que permite que el calor llegue realmente donde necesita ir. Cuando el cristal permanece limpio, el calor se mantiene constante.
La verdad sobre los sacrificios necesarios
Ahora, aquí está el problema: al añadir juntas y carcasas protectoras, la unidad se vuelve un poco más grande. También se pierde un poco de calor, ya que la carcasa absorbe parte de la radiación.
Pero piénsenlo de esta manera: una lámpara sin protección podría dar un 5% más de calor hoy, pero se rompería en seis meses si se utiliza en un taller. Nuestras unidades protegidas, por otro lado, duran años. Prefiero tener un calentador un poco más grande que funcione bien, en lugar de uno que se rompa cada temporada.
Cómo instalarlos
Instalar estos calentadores en el techo es bastante sencillo. Solo hay un consejo: asegúrese de que las abrazaderas de montaje puedan soportar el peso adicional de la carcasa.
Una vez instalados, no se olvide de ellos. Limpie la carcasa exterior cada pocos meses. Solo toma dos minutos, pero evita que la suciedad se acumule.
Si evita la suciedad ahora, sus calentadores seguirán funcionando bien durante mucho tiempo.