
Evite que su vidrio se agriete: el secreto para un templado rápido
Cuando se trata de templar objetos de vidrio, en realidad se está jugando un juego de alto riesgo: ¿qué tan rápido puede ser el proceso? Si se tarda demasiado en calentar el vidrio, simplemente se está perdiendo dinero y tiempo. Pero si se calienta demasiado rápido o con calor desigual… ¡el vidrio se agrieta! Así, se pierde el objeto en cuestión.
Para lograrlo, nos basamos en lámparas infrarrojas de onda corta. Pero el verdadero héroe aquí es el soporte de cerámica SK15.
Por qué el SK15 es tan importante
La razón es sencilla: si intentas usar tubos de onda corta con soportes de plástico barato o de baja calidad, estos simplemente se derretirán. Es así de simple. Usamos cerámica SK15 porque puede soportar el intenso calor que emiten las lámparas. Además, el ajuste es preciso; no hay contactos sueltos que causen problemas al aumentar o disminuir la potencia. Los contactos sueltos generan puntos calientes, y estos pueden dañar las lámparas. Es un problema que realmente no queremos tener.
Controlar el flujo de calor
Para evitar que el vidrio se rompa debido al choque térmico, el controlador debe funcionar a una velocidad increíble. Las lámparas de onda corta son ideales, ya que reaccionan mucho más rápido que los elementos calefactores convencionales. Al combinarlas con un soporte de cerámica de alta temperatura, se puede alcanzar la temperatura adecuada para el templado, y luego reducir rápidamente esa temperatura para asegurar un enfriamiento eficaz. Se trata de lograr esa precisión.
Las compromisos (la realidad)
No todo es magia. La calefacción por infrarrojos de alta densidad ejerce una gran presión sobre los cables eléctricos. Aunque el soporte SK15 no se derretirá, la carcasa que lo rodea seguirá calentándose. Es necesario asegurarse de que los sistemas de ventilación y refrigeración sean suficientemente eficaces; de lo contrario, se podrían dañar los componentes electrónicos.
Y un consejo: si intentas forzar las lámparas para ahorrar unos segundos en el proceso, acabarás dañando los filamentos más rápido. Se trata de encontrar un equilibrio entre la cantidad de piezas que se pueden procesar y la frecuencia con la que se deben reemplazar las lámparas.
Si deseas los mejores resultados, conecta todo a un SCR (Rectificador Controlado por Silicio). Esto te permitirá controlar mejor la temperatura, evitando que el vidrio se convierta en pedazos.