
Deje de desperdiciar su espacio al aire libre en invierno
Es un problema común: tiene un espacio exterior maravilloso, pero tan pronto como llega noviembre, esas mesas se quedan allí, vacías.
La mayoría de las personas intentan solucionarlo con calentadores convencionales, pero el problema es que estos solo sirven para calentar el aire. Y en un espacio al aire libre, el viento se lleva ese calor. Es un desperdicio de electricidad.
Nosotros lo hacemos de forma diferente, utilizando lámparas de onda corta infrarroja. En lugar de luchar contra el viento, estas lámparas envían calor directamente a las personas y a los muebles. Es como estar sentado bajo el sol en un día primaveral. Inmediato, cálido y cómodo.
Diseñados para el mundo real
Si va a colocar equipos al aire libre, deben ser resistentes. Aquí es donde entra en juego la clasificación IP44.
En términos sencillos, significa que los dispositivos están lo suficientemente sellados como para evitar que entre polvo, y pueden soportar algo de lluvia o nieve sin fallar. No necesita llevarlos adentro cada vez que el cielo se nubla.
Pueden resistir algunos daños, pero un poco de cuidado hace mucha diferencia. Cada pocos meses, limpie los tubos de cuarzo. Eliminar la sal y la grasa ayuda a que sigan funcionando bien y evita que se formen puntos calientes molestos.
Conclusión: Los invitados felices se quedan más tiempo
Seamos honestos: nadie se queda a tomar el postre si tiene frío. Cuando los invitados tienen frío, terminan su comida rápidamente y se van.
Al crear estas “zonas cálidas”, cambia completamente el ambiente. La gente realmente se relaja. Pueden disfrutar mejor de sus bebidas. Pueden pedir un bocadillo extra o un pedazo de pastel, porque no están contando los segundos hasta poder volver a su coche.
De repente, esas mesas “inútiles” en enero vuelven a ser útiles para usted.
Algunas cosas a tener en cuenta
Antes de invertir mucho dinero, revise su sistema eléctrico. Estos calentadores consumen mucha energía. Si coloca diez de ellos en un mismo circuito, probablemente habrá que apagar el interruptor justo en medio del horario de mayor uso. Eso es un desastre que nadie quiere. Probablemente necesitará un circuito dedicado para que todo funcione bien.
También, piense en dónde colocarlos. Si están demasiado bajos, sus invitados sentirán que están sentados demasiado cerca de una fogata. Si están demasiado altos, el calor no llegará a las mesas. Encontrar ese equilibrio es clave para que el lugar sea perfecto.