
Por qué preferimos visitar su tienda en lugar de simplemente venderle una lámpara
Cualquiera puede venderle un elemento calefactor. Esa es la parte fácil.
La parte difícil es lograr que ese elemento proporcione un acabado perfecto y brillante en una superficie de vidrio de 2 metros de largo, sin dejar esos molestos puntos calientes. Ahí es donde la mayoría de las líneas de producción fallan. No nos interesa simplemente enviarle una caja de lámparas; queremos saber exactamente cuál es su necesidad térmica.
El truco para lograr ese acabado brillante
Si quiere que el vidrio se vea como un espejo, debe controlar adecuadamente la temperatura. Si lo hace demasiado rápido o con demasiada fuerza, aparecerán burbujas. Si lo hace demasiado lento, el acabado quedará pegajoso y no será satisfactorio. Utilizamos emisores de infrarrojos de onda corta, ya que estos logran calentar directamente el vidrio. De esta manera, el vidrio se cura desde abajo, lo que permite expulsar las burbujas de aire antes de que la superficie se solidifique. Así funciona mejor.
Elegir el equipo adecuado para su línea de producción
Una lámpara estándar de 230V o 400V no es una solución universal. Primero evaluamos la velocidad de movimiento de su transportador y el espesor del vidrio, antes incluso de hablar sobre la potencia de la lámpara. Claro, las lámparas de alta potencia proporcionan la densidad de calor necesaria para ciclos rápidos, pero consumen mucha energía. Si su sistema eléctrico no está preparado para manejar esa corriente, terminará activando los disyuntores o dañando sus contactores. No es una buena forma de pasar un martes.
El equilibrio entre calor y durabilidad
A menudo recomendamos usar tubos de cuarzo recubiertos para que el vidrio pueda absorber el calor de manera más eficiente. Pero la verdad es que si sometemos a la lámpara a sus límites máximos, esta se dañará más rápido. Si opera las lámparas al 110% solo para compensar la lentitud de su línea de producción, tendrá que reemplazarlas cada pocos meses. Es un problema. Le ayudaremos a encontrar ese equilibrio ideal, de modo que obtenga la potencia necesaria sin tener que gastar todo su presupuesto en piezas de repuesto.
Diagnóstico en condiciones reales
Preferimos estar en su taller en lugar de enviarle un catálogo. Utilizamos tecnología de imagen térmica para identificar las “zonas muertas” en su secador. Una vez que sabemos dónde disminuye el calor, podemos reubicar las lámparas o sustituirlas por reflectores con un ángulo diferente. Esto le permite evitar gastos innecesarios en hardware caro que en realidad no resuelve el problema.