
¿Por qué las lámparas de infrarrojos pueden salvarle la vida a su proceso de producción o arruinarlo?
El proceso de recocido de botellas de vidrio es, en esencia, un juego de equilibrio en cuanto a la temperatura. Se trata de hacer que las botellas pasen por un horno especial, y todo depende de que la temperatura sea constante en todo el espacio del horno. Pero aquí está el problema: si una de las lámparas deja de funcionar correctamente, se crean “puntos fríos”. Puede parecer algo menor, pero en realidad es un verdadero problema. Esos puntos fríos causan tensiones internas en el vidrio. Y mucho después de que las botellas salgan del horno, estas se rompen espontáneamente. Eso no es nada bueno para el control de calidad.
El problema de la variabilidad en la potencia de las lámparas
La mayoría de las veces, cuando algo sale mal durante el proceso de producción, es porque las lámparas están desgastadas o porque su potencia varía. Imagínese un conjunto de lámparas donde una de ellas emite un 10% menos de energía que la que está junto a ella. El perfil de temperatura se vuelve irregular. Para solucionar esto, tenemos que prestar atención a los detalles más pequeños: cómo están enrollados los filamentos y la pureza del cuarzo. Cuando las lámparas de infrarrojos funcionan de manera consistente, cada tubo del horno emite la misma cantidad de calor. De esta manera, ya no hay necesidad de ajustar constantemente los controles del horno para compensar las lámparas que no funcionan bien. Así, todo funciona correctamente.
Manejo del calor
Si quiere lograr un calentamiento profundo en un tiempo más corto, probablemente utilizará lámparas de onda corta de alta potencia. Son muy eficaces. Pero ese tipo de energía ejerce mucha presión sobre los conectores y los cables eléctricos. Hay que asegurarse de que el sistema eléctrico pueda soportar esa corriente; de lo contrario, los terminales se sobrecalentarán. También utilizamos envolturas de cuarzo reforzado. ¿Por qué? Porque a estas temperaturas, los tubos pueden doblarse. Una vez que un tubo se dobla, el calor ya no llega al lugar adecuado, y volvemos al punto de partida con un calentamiento irregular.
El verdadero costo
Seamos honestos: las lámparas con tolerancias más estrictas cuestan más al principio. Está pagando por el trabajo adicional que realizamos para clasificar las lámparas según su rendimiento. Pero piense en la alternativa: es mucho más barato comprar lámparas de calidad que tener que desechar todo un lote de botellas debido a que el calentamiento no fue uniforme. En realidad, son como un seguro para su línea de producción.